Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

El Congreso de EU asesta un golpe estruendoso a Obama y a los anglo-saudíes

29 de septiembre de 2016
El Senado de EU votó 97 a 1 para anular el veto del Presidente Obama a la Ley de Justicia Contra Patrocinadores de Terrorismo. Horas más tarde, la Cámara de Representantes hizo lo mismo; la ley JASTA entra en vigor ahora.

29 de septiembre de 2016 — El miércoles 28 de septiembre el Congreso de Estados Unidos anuló rotundamente el veto del Presidente Barack Obama a la ley S. 2040, la Ley de Justicia Contra los Patrocinadores de Terrorismo (JASTA, por sus siglas en inglés), con una votación de 97 a 1 en el Senado a favor de la anulación, y una votación de 348 a 77 en la Cámara de Representantes. La anulación requería una mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Congreso, y se consiguió con un amplio margen bipartidista.

Las implicaciones son profundas y de largo alcance.

Ahora que JASTA es una ley en vigor, se eliminan los resquicios que habían impedido a los sobrevivientes y familiares del 11-S demandar al Reino de Arabia Saudita ante los tribunales federales de Estados Unidos por su complicidad en el 11-S. Ya se ha programado una audiencia en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York para noviembre próximo, en el cual las familias del 11-S podrán finalmente confrontar directamente a la monarquía saudí y obtener mayores evidencias del apoyo que dio el gobierno saudí a los secuestradores del 11-S, de los cuales 15 eran ciudadanos saudíes.

La oportunidad para exhibir pruebas sobre el papel saudí en los ataques del 11 de septiembre de 2001, es ahora mayor en virtud de que el pasado 15 de julio de 2016 se publicó el capítulo de 28 páginas del informe de 2002 de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11-S, el cual reveló pruebas que hasta entonces se habían mantenido en secreto, sobre el papel del ex embajador saudí en Estados Unidos, el príncipe Bandar bin Sultan, en el apoyo de cuando menos dos de los terroristas del 11-S, junto con las pruebas de los nexos de los secuestradores con varios otros funcionarios saudíes en todos los niveles del gobierno y de la familia real.

El papel del príncipe Bandar en los ataques del 11-S es de importancia especial, debido a sus vínculos estrechos a la familia Bush y más todavía a los británicos. Bandar fue el negociador, junto con la ex primer ministra británica Margaret Thatcher, del acuerdo Al Yamamah, un acuerdo de trueque de armas británicas por petróleo saudí. Bajo el acuerdo Al Yamamah, se almacenaron cientos de miles de millones de dólares en cuentas secretas extraterritoriales conjuntas anglo-saudíes, con el propósito de financiar el terrorismo, asesinatos y golpes de Estado en todo el mundo. Un prominente miembro de la Cámara de los Comunes del Reino Unido, que también es un personaje importante en la élite de defensa británica, advirtió de manera franca en junio que si se llegara a promulgar la ley JASTA en Estados Unidos, la monarquía británica y el gobierno británico podrían ser demandados, junto con los saudíes.

"Una victoria histórica"

Lyndon LaRouche, cuyo Comité de Acción Política (LaRouchePAC) se había movilizado intensamente para conseguir los resultados de hoy, caracterizó el voto como "una victoria histórica. Es causa para regocijo; ha volteado las páginas de la historia. El potencial positivo en todo el mundo es enorme". Sin embargo, LaRouche advirtió: "Qué tan lejos y hacia donde nos lleve, todavía no está claro. Prepárense para averiguarlo". Agregó asimismo que: "Recuerden, han herido duro al diablo. ¡Y el diablo no les va a dar las gracias por ello!"

La derrota abrumadora del Presidente Obama y los saudíes se alcanzó a pesar del hecho de que todo el gobierno de Obama se había movilizado para presionar al Congreso a que respaldara su veto, y la monarquía saudí había distribuido unos $9.4 millones de dólares según los informes, en un desesperado esfuerzo de cabildeo para comprar miembros del Congreso. Al final, una coalición bipartidista de prominentes senadores y representantes rechazaron las mentiras del gobierno de Obama, de que la ley JASTA planteaba una amenaza a los intereses estadounidenses en el exterior, y le asestaron la derrota más aplastante al Presidente Obama desde que asumió el cargo.

Las dos Cámaras del Congreso sostuvieron un debate de dos horas antes de la histórica votación, y la gran mayoría de los discursos destacaron los derechos de las familias del 11-S para hacer justicia finalmente, y para confrontar a la monarquía saudí y a sus agentes por su complicidad en el peor ataque terrorista que haya ocurrido en suelo estadounidense.

La mayor parte del debate se centró en desacreditar los alegatos de Obama de que la ley JASTA abriría la puerta a que se impusieran represalias contra los militares estadounidenses en servicio en el exterior, corporaciones o diplomáticos, por parte de gobiernos extranjeros. Los principales proponentes de la JASTA, como los senadores Charles Grassley (republicano de Iowa) y Charles Schumer (demócrata de Nueva York), y los representantes Robert Goodlatte (republicano de Virginia) y Jerome Nadler (demócrata de Nueva York) dejaron muy en claro, repetidamente, que la ley JASTA solo cierra un resquicio en la legislación que ha existido desde la década de 1970, para permitir a los ciudadanos estadounidenses a demandar a gobiernos extranjeros, que se haya demostrado que ofrecieran apoyo a los ataques terroristas que ocurran en el territorio estadounidense. Pero ese resquicio le permitió al Reino de Arabia Saudita evadir a la justicia en Estados Unidos por los últimos 15 años; eso terminó.

Mayores oportunidades estratégicas

El exitoso esfuerzo bipartidista para derrotar el veto del Presidente Obama a la ley JASTA, se puede y debe dirigir ahora, con la misma intensidad, hacia otras cuestiones vitales, empezando con la necesidad de que el Congreso apruebe de inmediato los proyectos de ley que hay en ambas Cámaras del Congreso para restablecer la Ley Glass-Steagall, para dividir a los bancos "demasiado grandes para quebrar" que están al borde del colapso de manera mucho peor que en 2008. El banco Deutsche Bank de Alemania, el mayor tenedor de derivados financieros en el mundo, está a punto de derrumbarse, y todo el sistema bancario transatlántico está listo para quedar aplastado como resultado directo de ese derrumbe.

El restablecimiento de la ley Glass-Steagall es un primer paso indispensable para iniciar un programa de recuperación económica genuina mediante una profusa inversión de capital en proyectos de infraestructura que son urgentemente necesarios, en investigación y desarrollo, y en particular para revivir el programa espacial de la NASA que se encuentra postrado. Un esfuerzo como este puede crear ahora mismo millones de nuevos empleos productivos. En Eurasia, bajo el liderato de China, se viene implementando un tremendo programa de inversiones en infraestructura, bajo la bandera de la iniciativa del Presidente de China, Xi Jinping, el programa de Una Franja Una Ruta. El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha adoptado esa iniciativa y ha propuesto integrarla con la Unión Económica Euroasiática, lo cual caracterizó recientemente el ex embajador de Estados Unidos, Chas Freeman, como el mayor proyecto de infraestructura en la historia humana.

En vez de operar para sabotear el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, como ha sido la política de Estados Unidos bajo el Presidente Obama, Estados Unidos debe de adoptar a plenitud el programa de Una Franja Una Ruta, a fin de ampliarlo hacia un verdadero Puente Terrestre Mundial.

El Congreso de Estados Unidos, por primera vez en mucho tiempo, ha actuado con una sola voz, a favor de los intereses vitales del pueblo estadounidense. La ley JASTA beneficia a todos los estadounidenses y en particular a quienes perdieron a un ser querido en los ataques del 11-S o que fueron heridos gravemente.

El voto ofrece un mayor faro de esperanza, para que el mismo espíritu de interés nacional se pueda traducir rápidamente en otras acciones que son vitales para la supervivencia y la prosperidad de Estados Unidos y del mundo entero.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

MATERIAL DE APOYO


Boletín de los familiares del 11-S: Entra en vigor ley contra el terrorismo, JASTA

29 de septiembre de 2016 – El siguiente boletín de prensa lo emitió el 28 de septiembre la organización Familias y Sobrevivientes del 11-S Unidos por la Justicia Contra el Terrorismo, luego de la histórica votación en el Senado y en la Cámara de Representantes para anular el veto de Barack Obama a la Ley de Justicia Contra los Patrocinadores del Terrorismo (JASTA).

PARA CIRCULACIÓN INMEDIATA

INFORMACIÓN: Terry Strada, (973) 945-7420 9/11

Familiares y sobrevivientes agradecidos por el apoyo del Congreso y de la anulación del veto

Washington, D.C., 28 de sept.— Quince años después del 11 de septiembre de 2001 y siete años después de que se introdujo la Ley de Justicia Contra Patrocinadores de Terrorismo (JASTA), el Congreso finalmente ha actuado, para permitir a las Familias y Sobrevivientes del 11-S Unidos por la Justicia Contra el Terrorismo la oportunidad de buscar la verdad detrás de los ataques y hacer que rindan cuentas los responsables del 11 de septiembre de 2001 ante los tribunales de Estados Unidos. Se necesitaba una mayoría de dos tercios en el Senado y en la Cámara de Representantes para anular el veto presidencial. El Congreso superó ese requisito, y la anulación llegó a menos de una semana después de que el Presidente vetó la ley JASTA el 23 de septiembre de 2016.

Estamos inmensamente agradecidos de que el Congreso no nos defraudó. Las víctimas del 11-S han luchado por 15 años para asegurar que los responsables del absurdo asesinato de miles de hombres, mujeres y niños inocentes, y de miles de heridos, sean llevados a la justicia. La puesta en vigor de la ley JASTA es una tremenda victoria hacia ese esfuerzo. Nos regocijamos en este triunfo y esperamos tener nuestro día en los tribunales y el momento en que finalmente podamos tener más respuestas con relación a quien estuvo detrás de los ataques verdaderamente, dijo Terry Strada, Presidenta Nacional de Familias y Sobrevivientes del 11-S Unidos por la Justicia Contra el Terrorismo.

El Congreso pasó casi siete años evaluando cada aspecto de la ley JASTA para refinar cuidadosamente su texto y políticas. La legislación resultante asegura que los derechos de los ciudadanos estadounidenses son prioritarios sobre los intereses saudíes, y permite a las víctimas llevar a la justicia a los gobiernos extranjeros en tribunales de Estados Unidos por promover el terrorismo contra los estadounidenses.

La excepción de JASTA a la inmunidad soberana solo se aplica en casos de terrorismo internacional que ocurren en suelo estadounidense, a pesar de los alegatos del Presidente de que la ley JASTA dejará a Estados Unidos vulnerable a ataques legislativos recíprocos. La ley apunta expresamente a esas instancias inexcusables en las que un gobierno extranjero a sabiendas y deliberadamente proporciona el financiamiento y el apoyo que necesitan los terroristas para ejecutar con éxito sus planes. El texto cuidadosamente redactado de la ley JASTA deja en claro la distinción entre actos de terrorismo y actos de guerra, y en ningún modo pone en peligro a los diplomáticos, ni a ciudadanos o empresas privadas, ni expone a nuestras fuerzas armadas.

Los estadounidenses pueden estar seguros de que la ley JASTA es una política sensata, como lo declaró también el Congreso cuando fue aprobada de manera unánime tanto en el Senado (17 de mayo de 2016) como en el Cámara de Representantes (9 de septiembre de 2016), antes de finalmente anular el veto del Presidente, dijo Terry.

Las Familias y Sobrevivientes del 11-S Unidos por la Justicia Contra el Terrorismo está constituida por miles de familiares y sobrevivientes que procuran la verdad, la responsabilidad y la justicia contra los perpetradores de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra nuestra nación.

www.passjasta.org



Defensores de los saudíes, histéricos por la anulación del veto a JASTA. Vocero de la Casa Blanca califica al voto de "vergonzoso"

29 de septiembre de 2016 — En respuesta a la histórica votación de 97-1 en el Senado de EU para anular el veto de Barack Obama a la Ley de Justicia Contra Patrocinadores de Terrorismo (JASTA), el secretario de prensa de la Casa Blanca, Josh Earnest, se puso furioso y salio a dar declaraciones enloquecido, lo cual seguramente no es más que un reflejo del sentimiento de su jefe y demás aliados de la monarquía saudí.

Earnest habló mientras volaba en el avión presidencial, Air Force One (Fuerza Aérea Uno), y desde ahí proclamó que la votación del Senado “es la acción más vergonzosa que ha cometido el Senado de Estados Unidos probablemente, desde 1983”, informó The Hill. Como aparentemente solo la Casa Blanca es poseedora de la verdad revelada, Earnest se preguntó por qué cualquier senador que “muy recientemente recibió información sobre el impacto negativo que tendría este proyecto de ley sobre nuestras fuerzas armadas y nuestros diplomáticos”, se atrevería a votar en contra del veto. Eso, de por sí, dijo “es vergonzoso”. Señaló furioso que “esos senadores hayan procedido con la anulación del veto del Presidente que evitaría esas consecuencias negativas, es una abdicación de sus responsabilidades básicas de representantes del pueblo estadounidense”. Afortunadamente, agregó, “esos senadores van a tener que responder ante sus propias conciencias y sus bases en sus distritos electorales ya que los juzgarán por sus acciones de hoy”.

Esto, proviniendo del vocero del Asesino en Jefe, cuya guerra permanente y obediencia al imperio británico ha extinguido decenas de miles de vidas.

Según informa Real Clear Politics el senador Chuck Schumer (demócrata de Nueva York) dijo después del voto de anulación, que el Senado no tomó la anulación a la ligera, “sino que en este caso era importante que se le permita a las familias de las víctimas del 11-S procurar que se haga justicia, incluso aunque esta búsqueda cause cierta incomodidad diplomática. La Casa Blanca y la rama ejecutiva están mucho más interesadas en consideraciones diplomáticas. Nosotros estamos más interesados en las familias y en la justicia, agregó. Yo creo que nuestro gobierno está totalmente equivocado en este tema”.

Algunos senadores que votaron a favor de la anulación ya están tratando de disculparse por su voto, lo que el periódico Político calificó de “remordimiento de compradores”. El senador Lindsey “Little Old Lady” Graham (republicano de Carolina del Sur), balbuceó poco antes de la votación que tenía sus reservas sobre el proyecto de ley JASTA, preocupado de que “Arabia Saudita verá esto como que el Congreso los ha encontrado culpables de estar involucrados en el 11-S”. Según Real Clear Politics, Graham informó que un grupo de 20 senadores están preparados para revisar de nuevo el caso, ya sea durante las últimas sesiones del Congreso o en algún momento del próximo año. Como si los hubieran puesto de acuerdo, justo antes de la votación, un grupo de 28 senadores firmaron una carta al senador Schumer y al senador John Cornyn (republicano por Texas) diciendo que "se han presentado inquietudes con relación a las posibles consecuencias no intencionales que pudieran resultar de esta legislación para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos... nosotros esperamos trabajar con ustedes de manera constructiva para mitigar apropiadamente esas consecuencias no intencionales".

De manera predecible, el director de la CIA John Brennan despotricó sobre el voto, mintiendo que la anulación allanaría el camino para que naciones hostiles pudieran hacer que se arreste “a voluntad” a funcionarios estadounidenses acusados de presuntos crímenes. JASTA “tendrá graves implicaciones para la seguridad nacional de Estados Unidos”, dijo según el Washington Free Beacon.



El gobierno colombiano firma el acuerdo de "paz" con las FARC para avanzar con la legalización de las drogas

28 de septiembre de 2016 – Este lunes 26 de septiembre, el gobierno del Presidente Santos de Colombia, firmó un supuesto acuerdo de "paz" con las FARC, el cartel de la cocaína más grande del mundo, con la presencia aprobatoria del representante de Obama, John Kerry; Raúl Castro, Presidente de Cuba; y Ban ki Moon, Secretario General de las Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Toda la alharaca de los medios informativos no puede ocultar el hecho simple y sencillo de que el objetivo principal que se busca con este acuerdo es avanzar el plan del imperio británico para legalizar las drogas en Colombia y en el mundo entero. Bajo el acuerdo de "paz", habrá una "revisión" general de la política antinarcóticos para abrir la puerta a la legalización completa. Ya desde mediados del 2015, el gobierno de Juan Manuel Santos —quien es un protegido del ex primer ministro británico Tony Blair, desde hace mucho tiempo— dejó de fumigar con herbicida los sembradíos de coca. En diciembre de 2015, emitió un decreto para legalizar el consumo de la dizque "marihuana medicinal", bajo el pretexto de que en Estados Unidos se ha hecho lo mismo bajo el gobierno de Obama. Como resultado, la producción de coca colombiana se ha duplicado desde el año 2013, y aumentó en un 39% tan solo en el 2015. La mayor parte del aumento ha ocurrido en el sudoeste de Colombia, bajo el control de las FARC. Colombia es ahora por lejos, la principal fuente de cocaína en el mundo, y produce más cocaína que Perú y Bolivia juntos.

En una entrevista muy destacada la noche del lunes 26 con la televisión internacional iraní, Press-TV, el director para asuntos iberoamericanos de EIR, Dennis Small, señaló que "el Ministro de Salud del gobierno de Santos en Colombia ha anunciado abiertamente que aprovecharán la apertura existente ahora para exportar marihuana internacionalmente y para convertir a Colombia en un exportador de marihuana, así como Chile exporta vino".

"Lo que tenemos aquí realmente es una operación muy elaborada en la que participa el gobierno de Obama en Estados Unidos, el gobierno británico, y definitivamente Santos, quien es muy cercano a Tony Blair del Reino Unido, y cuyo resultado no se pretende que sea la paz, sino la legalización de las drogas...

"Estamos hablando de un negocio de un billón [un millón de millones] de dólares al año, y lo que ha abierto la puerta a la legalización ha sido lo que ha hecho el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, legalizando las drogas en este país, y eso solo ha llevado a un aumento en el consumo y en la producción, y a la devastación de la juventud en mi país.

"Obama, se deben conocer los hechos, está a favor de las drogas, y él es también un defensor del terrorismo a nivel internacional, como se puede ver en la lucha que está dando ahora mismo en el Congreso de Estados Unidos para impedir la aprobación de la ley JASTA, con la cual se podría hacer responsable a Arabia Saudita por lo que sucedió el 11-S, y Obama ha vetado esa ley. Así que yo pienso que las líneas de batalla están realmente muy claras, si se le ve desde esta perspectiva internacional".