¡Ya saquen a ese vagabundo!

24 de septiembre de 2016

24 de septiembre de 2016 — A última hora del viernes 23, el Presidente Obama envió el mensaje al Senado de Estados Unidos de que vetó la ley JASTA. Su elaborada retahíla de mentiras para explicar su medida solo pone de relieve una cosa: El Presidente de Estados Unidos ha cometido un acto de traición suprema contra los sobrevivientes y familiares del 11-S, en contra del pueblo de Estados Unidos, y en contra de la causa para erradicar el azote terrorista que asola al planeta en su conjunto. Esto no es nada menos que un caso de "delitos mayores y faltas graves" que señala el reglamento para iniciar de inmediato un procedimiento de juicio político. Los saudíes y sus socios británicos en las atrocidades del 11-S son enemigos de Estados Unidos, y el Presidente Obama, con sus actos, ha dejado en claro que es más leal a estos enemigos de Estados Unidos que a los ciudadanos de Estados Unidos y a su Constitución, a la cual el juró lealtad.

Esto exige una acción inmediata. Primero, el Senado de Estados Unidos y luego la Cámara de Representantes debe votar de inmediato para anular el veto de Obama con una mayoría abrumadora. Y segundo, la Cámara de Representantes debe proceder de inmediato a iniciar el juicio político contra el Presidente, algo que ya se ha demorado demasiado.

Este es el mensaje que se debe transmitir, con toda claridad, durante el fin de semana, para que cuando el Senado regrese el lunes por la mañana, no haya un solo miembro que se atreva a ponerse del lado del Presidente. Los delitos por los cuales fue juzgado Richard Nixon son ínfimos, comparado con esta sola medida adoptada por el Presidente Obama el 23 de septiembre de 2016.