Revista Newsweek: miles más han muerto o enfrentan muerte prematura pronto por su heroicidad tras los ataques del 11-S

24 de septiembre de 2016

24 de septiembre de 2016 — En el 15avo aniversario de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, la revista Newsweek publicó un extenso informe sobre las decenas de miles de neoyorquinos y rescatistas que sufren una condición médica severa como resultado de sus actos de heroísmo luego de los ataques del 11-S. El reportaje de Newsweek tiene un título muy gráfico: "La segunda ola del 11-S: aparece un cáncer y otras enfermedades vinculadas a los ataques del 2001". El artículo está dedicado principalmente a los casos conmovedores de los rescatistas que ya han muerto o que actualmente sufren serias enfermedades como resultado de sus actos de valor, pero las estadísticas que ofrece el artículo son desgarradoras y revelan la medida en que todavía siguen las consecuencias de los ataques del 11-S, cobrando vidas.

"Médicos que colaboran con el Programa de Salud del World Trade Center, que creó el gobierno federal luego de los ataques, han encontrado unos 70 tipos de cáncer relacionados con el caso. Mucha gente ha sido víctima de cánceres que los médicos dicen que son raros, agresivos y particularmente difíciles de tratar", dice el artículo. Inmediatamente después del ataque del 11-S sobre el World Trade Center (WTC) murieron más de 411 trabajadores rescatistas, y ese número ha llegado a 1064 para julio de 2016, según la información que obtuvo Newsweek de la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) y del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) ambas entidades del gobierno de EU. El relato es impresionante: "Se estima que unas 400,000 personas estarían afectadas por enfermedades, tales como el cáncer, y enfermedades mentales ligadas al 11 de septiembre. Esa cifra incluye a quienes vivían y trabajaban dentro del área de una milla y media del epicentro en Manhattan y en Brooklyn, y la gran mayoría de ellos todavía no saben que corren un riesgo. El director del Registro de Salud del WTC, Mark Farfel, que hace seguimiento médico a más de 71,000 rescatistas y sobrevivientes, dice que 'muchas personas no relacionan los síntomas que padecen hoy con el 11 de septiembre' ".

El doctor Michael Crane, director de la clínica Monte Sinaí, que tiene en tratamiento a 22,000 rescatistas desde el 11-S, le dijo a Newswekk que de los 75,000 personas registradas en el Programa de Salud del WTC, 5441 han sido diagnosticadas con cánceres por el 11-S.

"Hoy, 15 años después de los ataques, los médicos empiezan a entender por qué la gente se está muriendo todavía. Cuando cayeron las torres, la explosión soltó una enorme cantidad de carcinógenos, lo que convirtió a la parte baja de Manhattan en un sumidero de cáncer y otras enfermedades mortales", señala el artículo de Newsweek. Un informe del Consejo de Defensa de los Recursos Nacionales, que se publicó poco después de los ataques del 11-S, estimaba que tan solo la Torre Norte había liberado 400 toneladas de asbestos a la atmosfera, junto con plomo, mercurio, compuestos orgánicos volátiles y venenos mortales. Entre los bomberos de la Ciudad de Nueva York, la tasa de cáncer después del 11-S aumentó de 19 a 30 por ciento sobre las tasas de antes de esa fecha.

Sin embargo, la Agencia de Protección Ambiental de EU (EPA, por sus siglas en inglés), publicó un informe una semana después del 11-S, y declaró que el aire dentro de la zona de 16 acres en torno al epicentro se podía respirar con toda seguridad. Pero en 2004 un informe del Inspector General de la EPA señaló que no había ningún fundamento para que la administradora de la EPA, Christine Todd Whitman, hiciera tal declaración. Ese informe del inspector general señalaba que: "El Consejo de Calidad Ambiental de la Casa Blanca influyó, durante el proceso de colaboración, la información que comunicó la EPA al público en sus primero comunicados cuando convenció a la EPA de agregar una declaración de seguridad y dejar fuera las notas de precaución".

Hasta la fecha, han muerto unas 1140 personas que vivían y trabajaban en la vecindad inmediata del epicentro de los ataques, por enfermedades originadas por los ataques, y la cifra está incompleta. Un número desconocido de rescatistas y de personas que estuvieron en la zona inmediata del epicentro padecen de enfermedades mentales similares al Síndrome del Trastorno por Estrés Postraumático (PTSD, pos sus siglas en inglés) que sufren los veteranos que regresan de las guerras de Iraq y de Afganistán.