"Como se mantuvo funcionando el Citi" podría ser una de las cuestiones en las audiencias del Senado

20 de septiembre de 2016

20 de septiembre de 2016 — Las audiencias del Comité Bancario del Senado este martes sobre el banco Wells Fargo —que se acaba de ver forzado a admitir la magnitud asombrosa fraude en contra de sus clientes y depositantes— pudiera ofrecer cierto respaldo para la lucha por la Glass-Steagall. Los fraudes de Wells Fargo ilustran de nuevo la devastación que ha causado la intromisión de la "cultura de corretaje y comercialización" de las firmas especulativas sobre los depositantes de los bancos comerciales, cuando se combinaron los dos tipos distintos de firmas financieras. Esa es el motivo por el que la Glass-Steagall las mantuvo separadas.

Pero aparte de Wells Fargo, la senadora Elizabeth Warren y otros pudieran añadir las recomendaciones hechas públicas recientemente de entablar procesos penales en contra de banqueros de alto nivel, que hizo confidencialmente la Comisión de Investigación de la Crisis Financiera (FCIC) en el 2012, y de las cuales hicieron caso omiso el FBI y el procurador general Eric Holder del Departamento de Justicia de Obama. Estas recomendaciones de procesos penales se enfocaban en el grupo Citigroup incluyendo al secretario del Tesoro Robert Rubin, y en el gerente general de la Citi, Charles Prince y otros dos altos banqueros de la Citi. Como lo destaca el periódico Australian vinculado al Wall Street Journal en su editorial del 19 de septiembre, "mucha gente todavía le adjudica la raíz de la crisis, a la derogación de la Glass-Steagall... La ola de lo que pudiéramos llamar casino bancario empezó entonces y llevó a lo que la FCIC calificó, en su último informe como 'una destrucción sistemática de la ética y la responsabilidad en sus acciones".

Entre los testigos de la audiencia se cuentan el principal regulador de Wells, el Contralor de la Moneda de EU, Thomas Curry. Eso podría presentarle una oportunidad a la senadora Warren de exigir los archivos del FBI sobre las recomendaciones de procesos penales, para poner al descubierto los motivos por los que no le dieron seguimiento ni el FBI ni el Departamento de Justicia y porque fueron ignoradas por los reguladores bancarios.

El presidente de la FCIC, Phil Angelides, publicó una declaración de apoyo a las exigencias de la senadora Warren el 19 de septiembre.

"Todavía está por verse que el Departamento de Justicia haga responsable aunque sea a uno solo de los altos ejecutivos de Wall Street en los asuntos que la FCIC le recomendó al Departamento de Justicia le diera seguimiento", escribió Angelides. "Es más, mientras el Departamento de Justicia ha obtenido más de $40 mil millones en multas a los accionistas de las instituciones financieras más grandes relacionadas a asuntos de fraude en valores hipotecarios, recomendados por la FCIC, no se ha nombrado ni un solo ejecutivo en ninguno de los procesos civiles o penales relacionados a las acciones dolosas que llevaron a esas multas. ¿Cómo es posible que los bancos estén metidos en actos dolorosos tan enormes pero que no haya banqueros involucrados? ¿Es posible que estemos ante la presencia de la inmaculada corrupción?

Los crímenes de los bancos grandes cometidos desde que desapareció la Glass-Steagall, incluyen la creación de gigantescos contratos con derivados que mágicamente hacen desaparecer enormes pasivos de su contabilidad en fechas contables importantes, la forma en que Lehman Brothers y el banco Monte dei Paschi de Italia escondieron cada uno de ellos por su cuenta su insolvencia. Esto pone en el banquillo de los acusados a los reguladores bancarios más encumbrados ya que ellos sabían que, por ejemplo, el Citibank estaba completamente insolvente y aceptaron sus enormes mentiras, lo que generó los gigantescos préstamos de rescate a estos bancos insolventes con dinero de los contribuyentes.