"Lava Jato" tras la eliminación de Lula y del Banco de Desarrollo

19 de septiembre de 2016

19 de septiembre de 2016 — La máquina demoledora que es el equipo "anticorrupción" Lava Jato convocó a una conferencia de prensa el miércoles 14 de septiembre para anunciar que presentarían cargos por "corrupción pasiva", "tergiversación criminal" y lavado de dinero sucio en contra del ex Presidente Lula da Silva, en su calidad de "comandante" de toda la estructura de corrupción nacional. "Lula fue el conductor de esta gran orquesta que se compuso para saquear los recursos de Petrobras y otras instituciones públicas" pronunció el fiscal Deltan Dallagnol.

El argumento del fiscal —basado en testimonios que se obtuvieron de testigos con quienes se negoció que aceptasen se culpabilidad a cambio de reducirle las penas y que denunciaran a quienes el fiscal les dijese— se redujo a la pobre afirmación de que "Lula fue el vínculo común y necesario entre el partido y la urdimbre del gobierno... Sin el poder decisorio de Lula, esta urdimbre habría sido imposible"; es decir, sin prueba alguna. La acusación de lavado de dinero sucio fue igualmente dudosa: se acusa a Lula y a su esposa de haber obtenido una ganancia de $750,000 en la renovación de un apartamento en la playa que no es de su propiedad y en donde nunca se han hospedado, y otros $300,000 de un lugar de almacenaje para regalos presidenciales, que los fiscales insisten, compró respetuosamente la compañía constructora OAS y la rentó por ellos, como soborno!

En conferencia de prensa, acompañado de prominentes partidarios, Lula señaló que el objetivo de este ataque es destruirlo políticamente y evitar que sea candidato presidencial en las elecciones presidenciales del 2018, donde según las encuestas sigue siendo el candidato que lleva la delantera en estas elecciones. "La elite brasileña odia a nuestro Partido de los Trabajadores", porque nuestro gobierno llevó a cabo "la política de inclusión social más grande en la historia de este país", dijo. "Si quieren sacarme, van a tener que contender conmigo en las calles".

El juez Sergio Moro tiene hasta el lunes para decidir si acepta los cargos en contra de Lula y le entabla un proceso legal.

Mientras tanto, la Policía Federal allanó las oficinas del Banco Nacional de Desarrollo, BNDES, en busca de documentos y 11 personas para ser interrogadas, en el disparo inicial de un asalto "anticorrupción" a gran escala en contra de este vital banco del Estado. Aquí las acusaciones son que se pagaron sobornos para obtener préstamos baratos del BNDES para los proyectos de construcción en seis países extranjeros.