Macri de Argentina convoca a una "mini-Davos" en un ruego desesperado por inversiones extranjeras

15 de septiembre de 2016

14 de septiembre de 2016 — Con mucha fanfarria, el Presidente argentino Mauricio Macri inauguró este martes 13 el Foro Empresarial y de Inversiones de dos días en Buenos Aires, al que lo llamó la "mini Davos"; asistieron 2,000 directores generales y ejecutivos de prominentes corporaciones multinacionales y bancos de inversiones, así como también banqueros y empresarios locales. El Presidente argentino espera poder convencer a este público de alto nivel sobre su versión color de rosa de la economía y de las políticas amigas de los inversionistas que ofrece su gobierno, para que escupan miles de millones de dólares en inversiones. "Estamos aquí para ayudarles", les dijo.

Macri está desesperado. A pesar de haber impuesto con rapidez todas y cada una de las políticas monetaristas que le exigieron Londres y Wall Street, el "flujo de dólares" que predijo iban a llover sobre el país no se ha materializado. En julio, le dijo a CNBC que esperaba por lo menos $100 mil millones de dólares en nuevas inversiones, y quizá hasta $130 mil millones en el término de sus cuatro años de gobierno. Pero, como informó El Destape ese día, según el Centro de Economía Política de Argentina (CEPA), hasta ahora solo se han comprometido $18 mil millones. La amnistía fiscal que se suponía iba a atraer $20 mil millones de dólares que tienen los argentinos guardados en el exterior, hasta ahora ha sido un fracaso.

El mensaje alegre de Macri, de que todo "va en la dirección correcta", no puede ocultar la realidad de que ha perdido control de la situación. La paz social y la estabilidad que buscaban los inversionistas extranjeros ya no existe. La austeridad draconiana impuesta por Macri ha provocado protestas masivas por todo el país, y es probable que estalle una huelga obrera nacional en octubre. La inflación no está bajo "control", como insiste Macri y el desempleo y la pobreza siguen aumentando. La Unión Industrial Argentina (UIA) y los representantes de las empresas pequeñas y medianas están exigiendo que se le ponga un alto a la inundación de productos importados del exterior, que están entrando al país y dañando la industria nacional, así como también las economías regionales. Agréguese a esto las disputas internas, totalmente públicas y los escándalos dentro del gabinete de Macri (su propio vicepresidente está siendo investigado por esconder dinero en su casa de origen desconocido) y este no es un cuadro agradable.

Quizá es debido a esto que el gobierno anunció que en la "mini Davos" solo se iba a hablar en inglés y se le advirtió a los reporteros que cualquiera que se atreviese a hacerle preguntas "incómodas" a los asistentes, sería expulsado inmediatamente de la conferencia.