El vicepresidente Biden totalmente desconectado: le pide a los iberoamericanos que se queden con el cadáver transatlántico

13 de septiembre de 2016

12 de septiembre de 2016 — En contraste con el mensaje de optimismo y la posibilidad de crecimiento de la economía física que se escuchó en varias cumbres asiáticas y euroasiáticas la semana pasada, el vicepresidente Joe Biden dio un discurso el 7 de septiembre en la 20ava, Conferencia Anual de la Corporación Andina de Fomento (CAF) en Washington, DC, totalmente divorciado de la realidad.

Dijo ante una gran público de políticos, banqueros, planificadores y representantes de equipos de peritos de Iberoamérica, que "no hay ninguna razón para que el hemisferio occidental" no se pueda convertir en un portento económico del siglo 21, y puso como ejemplos de progreso a los presidentes de papel higiénico Mauricio Macri de Argentina y Michel Temer de Brasil.

Biden elogió a Macri por haber logrado un acuerdo con los fondos buitre y por traer "optimismo" a la región con su excelente "agenda de reformas económicas"; aunque no mencionó que Macri le teme tanto a las protestas sociales explosivas que han provocado sus políticas de austeridad que acaba de formar una comisión especial de crisis para que le haga frente a lo que se espera sea un "verano caliente". En cuando a Brasil, el vicepresidente proclamó que con el reciente derrocamiento ilegal de Dilma Rousseff, el "pueblo" brasileño estaba "ajustándose a la Constitución... cumpliendo con los procedimientos establecidos para una transición en el poder".

Dado que el derrocamiento de Dilma Rousseff ha creado una situación explosiva dentro de Brasil, no está claro a qué "pueblo" se refería Biden. No importa. Destacó que Estados Unidos espera gustoso poder trabajar estrechamente con Temer (a quien pudiera no quedarle mucho tiempo) y que Brasil continúa siendo uno de los socios más cercanos de Estados Unidos en la región. Pasó después a exigir cambio de régimen en Venezuela, argumentando que el Presidente Nicolás Maduro ha violado la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA).