Asia Central se prepara ahora ante un alzamiento islámico

11 de septiembre de 2016

9 de septiembre de 2016 — La muerte del Presidente de Uzbekistán, Islam Karimov, y la amenaza cada vez mayor de un yihadismo islámico en Kazajstán y Kirguizistán, han resucitado el espectro de una inestabilidad generalizada en la mayoría de los países de la región. La muerte de Karimov, quien había estado en el poder de Uzbekistán desde 1991, cuando se separaron de la antigua Unión Soviética, representa una amenaza seria para la seguridad de Uzbekistán.

Un artículo de Reuters fechado el 8 de septiembre, destaca que "quien sea que se haga cargo del Estado de Asia Central de Uzbekistán, después de la muerte de su Presidente, enfrentará el desafío de tener que controlar a los militantes islámicos que se han convertido en soldados de infantería en los grupos yihadistas internacionales. Los combatientes uzbekos están totalmente incorporados al Estado Islámico (EI o EIIS) en Iraq y Siria, y combaten hombro a hombro con el Talibán en Afganistán, tienen destacamentos secretos en las ciudades rusas más grandes, y tienen vínculos con los militantes musulmanes de China que rechazan la autoridad de Pekín".

Aunque aún no se ha informado sobre ningún ataque terrorista importante en Uzbekistán, se sabe de actos terroristas en Kirguizistán, localizado al este y en Kazajstán, al norte de Uzbekistán que hace frontera con el inestable Cáucaso norte de Rusia. En junio pasado, en la ciudad occidental kazaka de Aktobe, cerca de la frontera sur de Rusia, un grupo que se sospechaba eran militantes islámicos atacó dos tiendas de armas y una base de la guardia nacional, matando a 17 e hiriendo a muchos más. Para probar que esto no era un hecho aislado, los terroristas se movieron hacia el este y el 18 de julio un atacante con vínculos islámicos lanzó un ataque en contra de la capital financiera y la ciudad más grande de Kazajstán, Almaty, matando a por lo menos tres policías y dos civiles.

El 30 de agosto, la capital de Kirguizistán, Bishkek, sufrió su primer bombazo suicida cuando un carro cargado con bombas arremetió contra la verja de la embajada china. No se informó de muchas bajas, aunque las autoridades kirguí evacuaron a los empleados de las embajadas china y la estadounidense que está cerca. Los informes sobre las investigaciones posteriores indican que están involucrados los uygures, que se oponen al gobierno de Pekín. Kirguizistán tiene una población de más de 50,000 uygures, que originalmente eran de la provincia occidental de China, Xinjiang.