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Esta semana en la historia universal

6 de septiembre de 2016

5 de septiembre de 2016 — Las semanas decisivas que tenemos por delante le plantea a los estadounidenses (entre otros) lo siguiente: ¿Cómo es posible que la “rueda pequeña” de los más recónditos pensamientos privados del individuo, logren hacer girar la “rueda grande” del proceso histórico que involucra la dirección y el destino de la nación y de los más de siete mil millones de seres humanos en conjunto, con su futuro hacia los siglos por venir?

El verdadero relato de la recién terminada cumbre del Grupo de los 20 en China, fue que el Presidente de China, Xi Jinping, junto con el Presidente de Rusia, Vladimir Putin y el mundo en desarrollo encabezado por el BRICS, más Japón y otros, forzaron la cuestión del reemplazo del sistema financiero actual. Insistieron en que el sistema de Wall Street y de Londres, basado en los juegos de azar, se dirige hacia otra crisis, y que se le tiene que cambiar por un sistema orientado a la producción dirigido por la ciencia y los grandes proyectos internacionales con tecnología de punta: el sistema con centro en el programa de la Nueva Ruta de la Seda de China, al que el Presidente Xi llama “Una franja, una ruta”.

Los puntales financieros de ese nuevo sistema, humano, los ofrecen una serie de bancos de desarrollo que China ha ayudado a iniciar, como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII) y el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS.

Como lo señaló este domingo 4, Helga Zepp-LaRouche, en tanto que se comiencen a mostrar los resultados de la cumbre del G20 y de la cumbre anterior en Vladivostok en los próximos días, se va a poner en claro quién está a favor de la causa de la humanidad, enfrentada a la posibilidad de una aniquilación económica, y quién la obstaculiza. En esos días, el Congreso de Estados Unidos se reunirá el 6 de septiembre y la Asamblea General de las Naciones Unidas el 13 de septiembre. Al mismo tiempo, continuarán la serie de cumbres de alto nivel en Asia.

Lo que tiene que hacer el Congreso de EU cuando reanude sus sesiones, es aprobar la ley Glass-Steagall, para lo cual ya existen sendos proyectos bipartidistas en ambas cámaras del Congreso. Asimismo, tiene que actuar sobre los hechos que se han dado a la luz pública con las “28 páginas” de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11-S: para sacar a Obama por su deliberado y demostrado encubrimiento de la responsabilidad de los saudíes (y británicos) en el 11-S, y al mismo tiempo sacar a la luz los demás hechos ocultos sobre la conspiración de los saudíes y los británicos, y de la complicidad de Bush y de Cheney, pero más importante, de Obama. Fue debido a que no sacamos a Bush y a Cheney que nos dieron a Obama, que es aún peor. Si no sacamos a Obama ahora, nos van a dar algo todavía peor, si es que todavía estamos vivos para verlo.

Precisamente en este momento de necesidad urgente de una acción política inmediata, el liderato del movimiento de Lyndon LaRouche, que se localiza en Manhattan, se prepara para lo que LaRouche había planteado como un “testimonio vivo” para las víctimas del 11-S, las víctimas directas y sus familias antes que todo, pero también para Estados Unidos y todas las partes del mundo que han sido víctimas del crimen y de su encubrimiento. El centro de este “testimonio vivo” será varias presentaciones del Requiem de Mozart, abra en la cual un gran creador celebra, no la muerte, sino la eternidad de la vida y su misión frente a la muerte, a través de los siglos y más allá.

Con este “testimonio vivo” y más allá, el movimiento de LaRouche centrado en Manhattan está trabajando para recrear una Presidencia viable en Estados Unidos, desde la misma localidad de Manhattan y a través de los mismos principios que utilizó Alexander Hamilton en la creación la Presidencia de George Washington en Estados Unidos.

Para abordar nuestra cuestión inicial de la “rueda pequeña” y la “rueda grande”: El programa de la Nueva Ruta de la Seda comenzó como una idea: la idea del Triángulo Productivo Europeo que desarrollo Lyndon LaRouche a fines de la década de 1980, y que se desarrolló más con su esposa Helga, en el Puente Terrestre Euroasiático y la Nueva Ruta de la Seda y el Puente Terrestre Mundial. Y los acontecimientos que dieron paso al programa espacial chino, el cual llevará un robot al lado oculto de la Luna por primera vez en el 2018, también fue una idea. Fue la Iniciativa de Defensa Estratégica de Ronald Reagan lo que convenció al liderato chino de la necesidad de un programa urgente de desarrollo de la ciencia, que incluye al urgente programa espacial, como se detallará próximamente en el semanario EIR del 9 de septiembre. La Iniciativa de Defensa Estratégica fue un programa que inventó Lyndon LaRouche a partir de pura imaginación, y del cual se convenció Reagan.

Y los bancos de desarrollo que se han lanzado ahora, fueron concebidos por Lyndon LaRouche en la década de los 1970, cuando lo propuso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el distinguido ministro de Relaciones Exteriores de Guayana, el finado Fred Wills.

Como lo demostró el gran científico ruso, Vladimir Vernadsky en la primera mitad del siglo 20, la noesis humana, o sea la razón creativa, es la fuerza más poderosa en el universo. No hay un poder que iguale al de la mente humana en el modo de descubrimiento creativo.