Jabhat al Nusra se "une" a la oposición "moderada" en Siria

29 de julio de 2016

29 de julio de 2016 — Mohamad al-Jolani, el líder del grupo terrorista Jabhat al Nusra en Siria, afiliado a Al Qaeda, anunció que le ha puesto fin a la relación del grupo con Al-Qaeda, a fin de "eliminar la excusa que utiliza la comunidad internacional —encabezados por EU y Rusia— para bombardear y desplazar a los musulmanes en el Levante: de que atacan al Frente Nusra que está asociado a Al Qaeda", según dice en un video que subieron el 27 de julio. El grupo ahora se va a llamar Jabhat Fatah al-Sham. La maniobra cuenta con la "bendición" del líder de Al Qaeda, Ayman Zawahiri", según informa Reuters.

¿Pero realmente va a cambiar algo, aparte del nombre del grupo?

"Nusra hace esto para arrinconar a otros grupos rebeldes como Ahrar [al-Sham] y otros y forzarlos a que se unan en un nuevo frente Shami que anunciará Nusra" le dijo Mohamed Okda, experto sobre temas sirios, quien estuvo involucrado en las negociaciones con grupos sirios, al Middle East Eye el 25 de julio. "Ellos bien pueden cortar sus relaciones con al-Qaeda como organización", dijo, "pero no están rompiendo con la ideología de al-Qaeda. Son firmes creyentes en la ideología de al-Qaeda y firmes creyentes en atacar a occidente. Tienen un enorme respeto por [el antiguo líder Osama] Bin Laden. Así que la separación no es ideológica, es organizativa", le dijo Aymenn al-Tamimi, profesor investigador en el Foro sobre Medio Oriente, un equipo de peritos, a MEE, "esto es algo que refleja una estrategia de al-Qaeda para incrustar a Nusra más profundamente en la insurgencia siria".

Visay Prashad, profesor de estudios internacionales en el Trinity College en Hartford, Connecticut, escribió un artículo en alternet.org donde dice que aceptar el cambio de nombre de Al Nusra y aceptarla como una fuerza "moderada" en Siria es equivalente a aceptar a Al-Qaeda como una fuerza legítima en contra del Ejército Soviético en Afganistán en la década de 1980. "El reconocer a Jabhat al-Nusra como una fuerza moderada sería regresar las manecillas del reloj del proceso de paz", escribe. "No lo aceptará ni Damasco, ni Rusia, ni Irán".