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El encubrimiento de Obama y los saudíes frente las 28 páginas, no va a funcionar

16 de julio de 2016

El encubrimiento de Obama y los saudíes frente las 28 páginas, no va a funcionar

16 de julio de 2016 — Cualquiera que haga una lectura cuidadosa del recién desclasificado capítulo de 28 páginas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre el 11-S, con un mínimo de honestidad intelectual, tiene que llegar a la conclusión de que la familia real saudí y el gobierno saudí estuvieron hasta la coronilla envueltos en fomentar a al-Qaeda, incluyendo a los secuestradores del 11-S. Partes sustanciales del capítulo contienen detalles sobre la colusión oficial saudí que nunca se había hecho pública antes.

Considerando que el informe de la Investigación Conjunta del Congreso se terminó y se emitió al público en diciembre de 2002, es claro que la supresión del capítulo decisivo que detalla el apoyo oficial saudí a los secuestradores del 11-S, estuvo más relacionado al plan del gobierno de Busy y Cheney para lanzar la guerra contra Saddam Hussein, lo cual sucedió pocos meses después. Ese plan de guerra se basó en puras mentiras: Que Saddam Hussein tenía un arsenal de armas de destrucción masiva y que él había sido uno de los arquitectos del 11-S. Si esas 28 páginas se hubiesen publicado a fines de 2002, Bush y Cheney y Tony Blair hubieran tenido una tarea casi imposible de realizar para convencer al público de la guerra en Iraq, que se inició en marzo de 2003.

El capítulo de las 28 páginas detalla muchos canales de apoyo que provienen del régimen saudí hacia los operativos de al-Qaeda; deja en claro que la CIA y el FBI no evaluaron adecuadamente el peligro que representaba al-Qaeda antes del 11-S, y cita los nexos entre los funcionarios saudíes y los secuestradores del 11-S en otras partes de Estados Unidos, como Portland, Oregon, que no se habían hecho público anteriormente.

La reacción de las familias y sobrevivientes del 11-S a la desclasificación del capítulo suprimido, fue la de condenar al Presidente Obama y a sus más altos funcionarios de inteligencia, James Clapper del DNI, y John Brennan de la CIA, por sus intentos por minimizar el contenido del capítulo.

Kristen Breitweiser escribió un artículo publicado hoy en Huffington Post, el cual fue también firmado por otros sobrevivientes del 11-S y familiares de las víctimas, donde ataca a Obama, Clapper y a Brennan. El artículo dice en parte:

"Lo único que James Clapper y Barack Obama están dispuestos a decir sobre el retaso en publicar las 29 páginas, es que ellos defienden la investigación de la Comisión del 11-S. Esa batea del Presidente Barack Obama es repugnante. La deferencia del Presidente Obama hacia la Comisión del 11-S –-cuyos miembros admiten que no pudieron investigar plenamente el papel saudí en los ataques del 11-S— retrata la absoluta falta de interés de Obama, su falta de compromiso o de apoyo hacia las familias del 11-S. Francamente, eso vuelve a hacer víctimas a las familias del 11-S al no reconocer la verdad, bloqueando nuestra vía a la justicia y la muy vital responsabilidad para que rindan cuentas los responsables. Lo más alarmante, es que el silencio de Obama nos mantiene sin seguridad y vulnerables porque en vez de llamar a una sesión urgente del Congreso para denominar al Reino de Arabia Saudita como Estado Patrocinador del Terrorismo, el Presidente Obama sigue minimizando, menospreciando y pasando por alto la verdad, y eso nos deja vulnerables a los ataques terroristas que todavía hasta el día presente son financiados por nuestro aliado el Reino de Arabia Saudita.

"Para ser claros, La Comisión del 11-S NO investigó plenamente al Reino de Arabia Saudita. El director de personal Philip Zelikow bloqueó toda investigación a los saudíes. Zelikov llegó incluso a despedir a un investigador que había sido traído de la Investigación Conjunta del Congreso para hacer seguimiento específicamente a las pistas saudíes y a la información descubierta por la Investigación Conjunta. Lo repito: el investigador fue despedido. Además, Zelikow volvió a redactar a su manera toda la sección de la Comisión del 11-S relacionada con los saudíes y sus nexos a los ataques del 11-S. Los ex miembros de la Comisión del 11-S, John Lehman, Bob Kerrey y Tim Roemer han reconocido que los saudíes no fueron investigados adecuadamente por la Comisión del 11-S. Así que, cualquier funcionario del gobierno que se quite el sombrero ante el Informe Final de la Comisión 11-S, cuando los comisionados mismos han admitido que los saudíes no fueron investigados plenamente, es absurdo y lamentable".

Este artículo del Huff Post estuvo firmado también por Monica Gabrielle, Mindy Kleinberg, Lorie Van Auken, y Patty Casazzas.