El gobierno "interino" de Brasil se vuelve contra UNASUR

16 de may de 2016

16 de mayo de 2016 — El nuevo gobierno espurio de Brasil, que fue instalado por un golpe de estado parlamentario al estilo británico hace solo dos días, se mueve rápidamente para aplastar la oposición de otros en la región. Ayer Itamaraty, como se llama al Ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, emitió un llamado al Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), Ernesto Samper Pizano, para que lo saquen de su cargo por su declaración al respecto de que el juicio político a la Presidente Dilma Rousseff no cumplió con los requerimientos claros de la Constitución de Brasil, y plantea una peligrosa amenaza al estado de derecho y a la democracia en toda Suramérica.

"Los argumentos presentados, además de estar equivocados, revela falta de sustento y un juicio de valor sesgado en contra del Estado brasileño... Ellos expresan una interpretación absurda de que las libertades democráticas, el sistema representativo, los derechos humanos y sociales y los logros de la sociedad brasileña están amenazados...

"Tales evaluaciones e interpretaciones del Secretario General son incompatibles con las funciones que el ejerce y con el mandato que él ha recibido del grupo de las naciones de Suramérica según el Tratado Constitutivo y Estatutos Generales", afirmó Itamaraty

Si llegase a tener éxito este nuevo gobierno espurio al imponer su volunta de cambiar al secretario general de UNASUR, hoy Samper —y siendo la nación más grande de Suramérica, en territorio, población y economía, Brasil tiene una gran peso en la región— entonces eso de hecho significaría el final de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), que fue fundada para defender los intereses de la región en contra de las imposiciones de los banqueros internacionales.

No sin razón están los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela advirtiendo que el empuje para tumbar el gobierno de Rousseff, es también un ataque en su contra.