Se reanuda el proyecto hidráulico argentino, luego de que China le leyó la cartilla a Macri

6 de may de 2016

6 de mayo de 2016 — El Ministerio de Energía de Argentina y el Grupo Chino Gezhouba, confirmaron recientemente que el Proyecto Hidroeléctrico Néstor Kirchner-Jorge Cepernic, en la provincia de Santa Cruz, en la Patagonia, cuyas obras se suspendieron antes de las elecciones de noviembre, se espera que se reanude en septiembre de este año, según informa la agencia de prensa Xinhua. El proyecto, que tendrá una capacidad de 1,140 MW, es el mayor construido por una empresa china en un país extranjero.

Tan pronto como el Presidente neoliberal Mauricio Macri asumió la Presidencia en diciembre del 2015, hizo saber que tenía la intención de detener el proyecto de $4,700 millones de dólares, que será financiado en un 85% por China. Sería mucho más eficiente, argumentó, utilizar energía eólica y solar para producir electricidad, un punto de vista que también comparten los fanáticos de la reducción de la población que moran en el Ministerio del Ambiente.

A los chinos no les hizo ninguna gracia. El 19 de abril, el diario Página 12 informó que cuando el ministro de Finanzas Alfonso Prat-Gay, y el gobernador del Banco Central Federico Sturzenegger viajaron a Pekín, en enero, para hablar sobre este proyecto, recibieron un mensaje contundente. Si se detuviera el proyecto, China exigiría que le devolvieran de inmediato 950 millones de dólares ya erogados y también interrumpiría el financiamiento de $2,100 millones de dólares para el tren de carga Belgrano Cargas, y el proyecto hidroeléctrico de Chihuidos. Según Ámbito Financiero del 4 de abril, el China Development Bank Corp. le recordó a Prat-Gay en una carta fechada el 10 de marzo que hay cláusulas de incumplimiento cruzado en todos los contratos para proyectos financiados por China. Si se cae uno, lo mismo sucederá con los demás. Además, Pekín señaló que daría por concluída la permuta de divisas por $13 mil millones de dólares entre los bancos centrales de las dos naciones, la cual el gobierno de Macri ha utilizado y que incluso pidió que se aumentara.

Macri no podía darse el lujo de que su imagen cuidadosamente cultivada de líder internacional “confiable” se manchara por un conflicto con China. Su equipo comenzó rápidamente negociaciones secretas con Pekín para cambiar algunos de los términos del contrato Kirchner-Cepernic, para reducir el costo del mismo, pero dejando su esencia intacta. Susana Malcorra, ministra de Relaciones Exteriores, viajará a Pekín el 18 de mayo para presentar el texto final de los acuerdos y finiquitar la negociación de la construcción de otros proyectos de infraestructura, incluyendo dos reactores nucleares que se construirán en China.