Estadounidenses se rebelan porque les dicen que "ustedes no pueden asimilar la verdad" sobre el 11-S

28 de abril de 2016

28 de abril de 2016 — En un artículo de opinión en la página editorial de Los Angeles Times del 27 de abril, titulado “The Battle for Truth Over Saudi Arabia’s Ties To 9/11” (La batalla por la verdad sobre los nexos de Arabia Saudita al 11-S), el respetado profesor de historia diplomática y coronel retirado, Andrew Bacevich exigió que se le diga la verdad al pueblo estadounidense sobre el papel saudí, porque si no ellos podrían darle un vuelco a la política estadounidense en todo el Medio Oriente.

Detrás del encubrimiento del papel saudí, hay “un tema que tiene un asunto más importante: ¿Quién ejerce en última instancia jurisdicción sobre la verdad? ¿Recae dentro de la competencia exclusiva del Estado? ¿O los juicios sobre la verdad recaen justamente en el pueblo?”, plantea Bacevich. “No en balde las élites de la política exterior insisten en que las 28 páginas deben permanecer secretas; el documento no solo podría poner en tela de juicio la versión preferida del Estado sobre el 11 de septiembre, sino que las demandas para que se le desclasifique también ponen en tela de juicio la autoridad misma de esas élites para controlar esa versión”.

El director ejecutivo de la Comisión del 11 de septiembre (11-S) Philip Zelikow amenazó con que las 28 páginas contienen “material no examinado y en bruto” y que podría ser “engañoso” a menos que también se dieran a conocer otros “cientos, si no miles” de otras páginas clasificadas. “¿Por qué no permitirle a los estadounidenses juzgar por sí mismos? ¿Por qué no poner a la disposición pública esas miles de páginas pertinentes?” pregunta Bacevich. “La respuesta es autoevidente: porque según los cálculos de personas como Zelikow, no se le puede confiar estas cosas a los ciudadanos comunes; la política tiene que seguir estando en el ámbito de quienes poseen credenciales apropiadas y que por lo tanto se puede contar con que ellos no van a hacer que el bote se mueva.

“Pero es necesario mecer el bote. En el Medio Oriente, las élites de la política exterior han estropeado todo. Ser complacientes con esas élites no sirve más que para perpetuar la locura. Dar a conocer las 28 páginas podría servir de primer paso hacia un cambio real”.

Otro personaje militar, el coronel Rob Maness, quien contiende por el Senado federal por el Partido Republicano en el estado de Louisiana, agregó su voz al clamor en contra del liderato republicano y demócrata que están bloqueando la publicación de las 28 páginas. El 26 de abril escribió en Breitbart News: “Estoy aquí para decir, en mi calidad de alguien que estaba en el Pentágono cuando ocurrió el 11-S, que colaboró en la autoría del plan para la Guerra al Terrorismo después de los ataques, y después comandó un escuadrón de bombarderos en las guerras en Afganistán e Iraq, que yo no solo creo que debemos dar a conocer las 28 páginas al pueblo estadounidense, sino que creo que TENEMOS que darlas a conocer... Aunque esto pudiera causarle incomodidad a Washington, DC, le debemos la verdad al pueblo estadounidense”.

Asimismo, el portal 28pages.org informó que una encuesta de opinión de Rasmussen la semana pasada encontró que “74% de los estadounidenses quieren que el gobierno estadounidense dé a conocer todo lo que sabe sobre los ataques, con la excepción de la información que pudiera poner en peligro la seguridad nacional. Solo una cuarta parte de los estadounidenses creen que conocen toda la verdad sobre los ataques del 11 de septiembre, y la mayoría de los estadounidenses son cínicos sobre los motivos del gobierno para mantener escondidos algunos detalles”.

En este sentido, el diario Orlando Sentinel señalo el 27 de abril, en un artículo de opinión sin firma, que la Casa Blanca de Bush y Obama le están diciendo al pueblo estadounidense: “Ustedes no pueden asimilar la realidad”. Y al hacerlo “le niegan a los estadounidenses la información que merecen para evaluar la política exterior de su gobierno y su efectividad en el combate al terrorismo”.