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Aumenta la presión sobre Obama; ¿pero será a tiempo?

19 de abril de 2016

El Presidente Obama y la primera dama Michelle Obama, junto con el nuevo rey Salman de Arabia Saudita, se dan la mano con miembros de la familia real saudí en el Palacio Real de Erqa, en Riad, Arabia Saudita, el 27 de enero de 2015 [foto del Departamento de Estado/Dominio Público]

19 de abril de 2019 — Mientras que Obama se preparaba para iniciar su viaje a Arabia Saudita en donde se reunirá el 20 de abril con el rey Salman, para luego almorzar dos días después con la reina Elizabeth del imperio británico en el Palacio de Buckingham, la presión le está llegando de varios direcciones y de manera tupida. Sin embargo, la cuestión es: ¿Lo sacarán del cargo a tiempo para impedir que lance una Tercera Guerra Mundial termonuclear?

El revuelo que se ha armado en torno al encubrimiento que ha hecho Obama (y Bush) del papel de los saudíes en el financiamiento y la facilitación de los ataques terroristas del 11-S, sigue en aumento a cada hora. Los congresistas Walter Jones (republicano de Carolina del Norte), Stephen Lynch (demócrata de Massachussets) y Thomas Massie (republicano de Kentucky) enviaron una carta abierta a Obama el viernes 15 de abril, donde lo exhortan "en los términos más enérgicos posibles, a que se den a conocer las 28 páginas suprimidas del informe de la Investigación Conjunta del Congreso sobre las Actividades de Inteligencia Antes y Después de los Ataques Terroristas de Septiembre de 2001, y se presentan al público estadounidense antes de que salga a su visita al Reino de Arabia Saudita la próxima semana". El lunes 18, los tres congresistas emitieron un boletín de prensa para dar a conocer su carta abierta al público en general, y para poner de relieve que Obama debe actuar antes de que viaje a Arabia Saudita.

El clamor público ha llegado al punto en que incluso los candidatos presidenciales demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders (ambos muy concientes del sentimiento popular en el estado de Nueva York, en donde se realizará la elección primaria demócrata este 19 de abril) se vieron forzados a aclarar que ellos, en realidad, apoyan el proyecto de ley JASTA, el cual de aprobarse obligará a los saudíes a responder en un tribunal de Estados Unidos por sus crímenes del 11-S. Sanders incluso señaló que Obama debería dar a conocer las 28 páginas censuradas "lo más pronto posible". El diario New York Daily News felicitó su cambio de 180 grados con un resonante encabezado "Hill & Bern Turn on Bam" (Hillary y Bernie se vuelven contra Obama).

Lyndon LaRouche señaló ayer en su discusión semanal con el Comité Político de LaRouche PAC, que "esto es algo que tiene el potencial de forzar una vuelta de la tuerca, y eso es exactamente lo que buscamos". LaRouche destaco que "la existencia del rol saudí está determinado por la política de Estados Unidos", en especial bajo las presidencias de Bush y de Obama, incluyendo las operaciones sucias del FBI. Y sacar a Obama del cargo de la Presidencia es el único modo efectivo para detener el terror que vivimos y la traición.

Esa acción se necesita también para detener el conteo hacia la guerra nuclear, que proviene de la escalada de provocaciones de Estados Unidos y la OTAN que ponen en riesgo estratégico a Rusia y a China. Estos dos países han contrarrestado las amenazas como han dicho que lo harían, con respuestas asimétricas en diferentes teatros del planeta. El 11 de abril, Rusia respondió a la incursión del buque de guerra USS Donald Cook en el Mar Báltico cerca de la costa rusa con el despliegue de un avión caza que le voló rozando; el 14 de abril, aviones caza rusos interceptaron un avión espía estadounidense también cerca del territorio ruso; y el 15 de abril, Rusia lanzó un cohete de prueba Iskander, el cual dio en el blanco a 200 kilómetros de distancia, luego de anular los sistemas de defensa antimisiles del "enemigo" simulado.

Pero el principal obstáculo para derrotar esos planes, señaló LaRouche, es que los estadounidenses se han convertido en esclavos de la opinión pública, con la ayuda del FBI. Se han vuelto “completamente serviles a este tipo de degeneración, y esa es la característica. Eso es lo que lo hace que funcione. Es que la gente está condicionada a rebajarse” a frente quienes están destruyendo sus niveles de vida y están llevando al mundo hacia la guerra. Los estadounidenses han tolerado lo contrario de los programas económicos de Franklin Roosevelt, y eso ha destruido a la economía de Estados Unidos y del mundo. Un retorno a esos programas, con un sistema de desarrollo hamiltoniano global para que sustituya al sistema financiero transatlántico en bancarrota, es la tarea que tenemos enfrente.

Ganar esta batalla, declaró LaRouche, "es un esfuerzo muy riesgoso... Tienes que luchar contra la opinión popular. Si no puedes luchar contra la opinión popular, no tienes el valor para hacer la tarea que se tiene que hacer. Esta es la verdadera cuestión aquí... Yo sé que cualquier cosa que vayan a hacer que tenga algún significado, es algo que van a tener que luchar para abrirse paso. Sin eso, no van a tener éxito".