Se intensifica cacería de brujas en contra de Cristina Fernández de Kirchner. Fiscal exige investigar lavado de dinero

12 de abril de 2016

11 de abril de 2016 – El sábado 9 hubo una escalada en la cacería de brujas en contra de la ex Presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, con la solicitud del fiscal argentino Guillermo Marijuan al juez Sebastián Casanello para que investigue a Fernández de Kirchner, al ex ministro de Planificación Julio de Vido y otros 13 funcionarios más, bajo sospechas de lavado de dinero sucio. La solicitud de Marijuan se produjo después de varias horas de audiencia en testimonio secreto con el inestable denunciante, actualmente preso, Leonardo Farina, cuya credibilidad es, en el mejor de los casos, sospechosa y cuya "evidencia" no se puede demostrar.

Esta no es una acusación procesal. El juez Casanello determinará si acepta el alegato de Marijuan de que hay bases para sospechar de Fernández, De Vido y otros, debido a sus tratos con Lázaro Báez, un viejo amigo y socio de negocios tanto del finado Presidente Néstor Kirchner como de su viuda Cristina Fernández de Kirchner. Cabe destacar que durante años, el capo de los fondos buitre Paul Singer y sus aliados depredadores escogieron a Báez como forma de llegarle a Fernández, con la esperanza de poder ganar el caso judicial en los tribunales de EU en contra de ella. Singer acusó a Báez de crear compañías pantalla en Nevada para lavar dinero sucio que habían obtenido mediante arreglos corruptos tanto el finado Presidente Néstor Kirchner como su sucesora Cristina Fernández. Nunca se pudo probar específicamente ninguna de estas acusaciones en contra de Báez.

Desde que prestó juramento en diciembre el nuevo Presidente Mauricio Macri, los medios de prensa y los círculos políticos cercanos a él, que, al igual que Macri, reciben órdenes de Londres y Wall Street, han orquestado una campaña increíblemente histérica en contra de Fernández, acusándola de enormes esquemas de corrupción. El caso más desquiciado lo produjo el juez Claudio Bonadio, quien acusó a Fernández y al ex ministro de Finanzas Axel Kicillof de presidir un enorme "aparato criminal", responsable de la venta fracasada de venta de dólares a futuro por parte del Banco Central el otoño pasado. Como lo planteó Página 12, el domingo 10, Bonadio se ve a sí mismo como el Sergio Moro argentino, el juez brasileño que está librando una guerra en contra de la Ppresidente Dilma Rousseff. Ya hay rumores de que cuando Fernández se presente ante él el 13 de abril para responder a cargos de asociación delictuosa, Bonadio va a tratar de ponerla en "detención preventiva".

Sin embargo, mañana por la mañana se va a reunir un tribunal federal de mayor jerarquía para decidir si sacan a Bonadio del caso, dado que la acusación de asociación delictuosa es constitucionalmente discutible y muchos jueces no están de acuerdo con sus bufonadas para ganar publicidad. Es más, cualquier intento por encarcelar a la todavía popular ex Presidente podría tener enormes repercusiones políticas, siendo una de las más importantes que uniría en su defensa a las aguerridas facciones peronistas actualmente divididas. Esto no le caería muy bien a Macri.