El gobierno de Macri desmantela la más avanzada industria y la ciencia en Argentina: suspende el Proyecto ARSAT III

8 de abril de 2016

8 de abril de 2016 — El gobierno de Macri en Argentina anunció la suspensión inmediata de las obras en torno al satélite de comunicaciones ARSAT-III, bajo el pretexto de que debería ser "autofinanciado" en vez de ser apoyado por el gobierno, de acuerdo a un informe publicado en el diario Buenos Aires Herald. Rodrigo de Loredo, el nuevo presidente de la compañía estatal ARSAT, declaró que el satélite que está actualmente en órbita, ARSAT-II, también tendrá que financiarse fuera del Estado. Loredo acusó a la administración saliente de ARSAT de haber lanzado el satélite sin haber vendido nada de su capacidad de telecomunicaciones a usuarios comerciales o de otros países.

El ex presidente de ARSAT, Matías Bianchi, quien supervisó el exitoso lanzamiento de los satélites ARSAT I y II, bajo la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, respondió agudamente a las mentiras de Loredo. Bianchi le dijo a Radio del Plata que ARSAT II "ya tenía contratos firmados por un 30 porciento de su capacidad y se habían hecho varios contratos con clientes potenciales, para alcanzar 80 porciento de su capacidad". Asimismo, advirtió en contra de introducir la inversión privada en el proyecto satelital.

La propuesta de "privatizar" las capacidades satelitales de Argentina destruye el propósito mismo del programa ARSAT, el cual consiste en llevar el acceso de teléfono, video, Internet y programas educativos a toda la nación y a la región. El finado Presidente Néstor Kirchner estableció la empresa ARSAT en 2006 para proporcionar esos servicios, lo cual hizo rentando capacidad sobre otros satélites, hasta el lanzamiento de ARSAT I en 2014.

El Centro de Estudios Políticos (CEP) afiliado a la agrupación kirchnerista La Campora, señaló en una declaración que cuando el Estado lleva a cabo proyectos como el de los satélites ARSAT, crea una "masa crítica de científicos, ingenieros y técnicos que aportan un salto en la calidad de la industria argentina". Esto es lo que se va a destruir, advierten. El desmantelamiento del programa ARSAT a manos del gobierno de Macri y su enfoque hacia otras empresas del Estado, "ha dado señales claras de su carácter desregulador y privatizador", dice la declaración del CEP. Un país que busca la pobreza cero, como dice el gobierno de Macri, "debe ser industrializado y crear trabajo calificado", subraya el CEP, y no un país que depende de la industria extractiva y de la agricultura y de los bajos salarios.