El juez "limpio" que le hace el trabajo sucio a Wall Street en Brasil

10 de marzo de 2016

10 de marzo de 2016 — El 8 de marzo, el juez brasileño Sergio Moro, sentenció a Marcelo Odebrecht, ex presidente ejecutivo de la compañía constructora más grande de América del Sur y descendiente de la multimillonaria familia Odebrecht, a 19 años en prisión por su supuesto papel en el escándalo de corrupción que está utilizando Londres y Washington para tratar de derrocar al gobierno brasileño de Dilma Rousseff. Corren rumores en Brasil de que Odebrecht, que es una persona muy cercana al mentor y predecesor de Rousseff, el ex Presidente Lula, pudiera ahora buscar una negociación de la condena con el juez Moro.

El juez Moro, un chico bonito de sus 40 años de edad, que es el favorito en los medios de prensa internacionales, se especializa en detenciones preventivas de sus objetivos, sin derecho a fianza y una vez detenidos los exprime para que acepten una negociación de reducción de sentencia a cambio de información y utiliza la evidencia del Estado en contra de otros, una técnica que él admira y que aprendió del sistema judicial de Estados Unidos, entre otras cosas asistiendo a un seminario de tres semanas en el Departamento de Estado de EU en el 2007. Moro también se pasó un mes en un programa especial de la Escuela de Derecho de Harvard en 1998. En un perfil muy favorable publicado el 23 de diciembre de 2015, el Washington Post señala que "Moro dice que él aprendió de los casos de investigaciones sobre corrupción internacionales, como el caso de 'Manos Limpias' en Italia en los 1990... Su enfoque pudiera estar también influido por su relación al proceso judicial en Estados Unidos, dicen sus amigos".