El Enemigo No. 1 de Wall Street es Martin O'Malley; Hillary a la basura

26 de enero de 2016

26 de enero de 2016 – Los elogios profusos de Barack Obama hacia Hillary Clinton antes del debate demócrata, en su entrevista con el periódico Politico que se publicó ayer, fue presuntamente promovido por órdenes de Wall Street para tratar de salvar la campaña de Clinton como una vocera de Obama abiertamente a favor de Wall Street.

Para el consuelo de Clinton, Obama llegó a decir que le faltaba un poco para ir a la guerra en Libia, pero que la determinación de Clinton le ayudó a decidirse. Un día antes, el ex Secretario de Defensa de Obama, Robert Gates, dijo que Clinton fue la única persona del equipo de la Casa Blanca que definitivamente veía la guerra en Libia como una guerra de cambio de régimen.

Recuerden Libia: ahora es un territorio sin gobierno y refugio seguro para los terroristas y fuente de acopio de armas para los terroristas en Siria, como resultado del asesinato ilegal del jefe de Estado de Libia, a manos de Obama. Esa es la verdad sobre Libia, la guerra de ella, que Hillary se ha negado a reconocer.

Como posible candidata demócrata, Hillary Clinton se puede tirar a la basura por defender a Wall Street y defender las guerras de Obama. La erupción en marcha del volcán financiero de Wall Street es suficiente para desacreditar a Hillary, quien actúa como criatura de Wall Street.

El candidato a quién el diario Wall Street Journal declaró desde el principio como el "Enemigo No. 1 de Wall Street" es Martin O'Malley, quien desde el comienzo, en mayo pasado, ha hecho campaña para restablecer la Ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt, la pesadilla de Wall Street.

El enemigo de Wall Street no es el senador Bernie Sanders, quien ha estado actuando ese papel de manera fraudulenta, pero el mismo es un fraude.

El director fundador de EIR, Lyndon LaRouche, declaró ayer que "es obvio que O'Malley es el apropiado. Sus conceptos tienen un cierto grado de convergencia con los míos en este respecto, la necesidad de clausurar a Wall Street antes de que nos destruya como nación. Yo apoyaría plenamente a O'Malley en contraste con los idiotas que compiten, que hay que botarlos a la basura. Como Trump; como Hillary".

Además, señaló LaRouche, O'Malley tiene el programa correcto en la cuestión más decisiva. Él ha necesitado tener la convicción para llevarlo a cabo, así como su convicción de que tiene el poder de llevarlo a cabo.

Nada más miren el resultado de la devastación que ha ocasionado Wall Street en Estados Unidos desde que pusieron a los miserables presidentes Bush y Obama en el cargo. Vean los alarmantes informes que están saliendo, semana tras semana, sobre la espiral de muertes por la adicción a la heroína, los suicidios, las tasas de mortalidad en ascenso entre la población anglosajona de Estados Unidos desde el 2000.

¿Por qué —pregunta LaRouche— hay cada vez más un número ascendente de estadounidenses que se suicidan en masa estos días, desde que Bush y Obama han estado en el cargo? Porque han aceptado las condiciones de vida marginal, a manos de estos Presidentes miserables, a manos de un Wall Street que se derrumba.

Hay que botar a la basura a los idiotas y cerrar a Wall Street. Y organizar una Presidencia legítima.