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Francamente, es mortal; deroguen la Dodd-Frank

7 de enero de 2016

5 de enero de 2016 — Rachel Brinkley, miembro del Comité Político de LaRouchePAC y dos veces candidata contendiente contra Barney Frank, emitió la siguiente declaración el 1 de enero de 2016.

La aprobación de la ley Dodd-Frank hace ya seis largos años, fue un acto de traición contra Estados Unidos y contra la humanidad, un acto que desató efectos perversos que no han disminuido, sino que se multiplicaron, convirtiéndose en un torrente de maldades contra los derechos sagrados de la gente en todas partes. La imposición de esta Ley representó la promesa del Presidente Obama de mantener el fraude sistémico del sistema financiero que ha hecho posible el saqueo satánico de los estadounidenses a manos de Wall Street.

Peor aún, las disposiciones de rescate interno para confiscar las cuentas bancarias en el Título II de la Ley Dodd-Frank, amenaza ahora con desatar el mayor genocidio de la historia de la humanidad a causa de la miseria económica que ocasionará, precisamente las condiciones que garantizarían que la civilización se hunda en una Tercera Guerra Mundial termonuclear.

Por esto, todo miembro del Congreso que se niegue a condenar la Ley Dodd-Frank se hará responsable, bajo el criterio de los juicios de Nuremberg, porque "sabían o debieron haber sabido". Declararse ignorantes no elimina su responsabilidad por los efectos de sus decisiones, en especial las del títere autor Barney Frank, si es que acaso se le puede considerar humano.

Como candidata al Congreso que contendió contra Barney Frank, yo sé más de su comportamiento criminal de lo que él probablemente quisiera recordarse, pero por ahora solo tenemos que enfocarnos en esta ley, que fomenta la muerte en masa en contra del pueblo de Estados Unidos y del mundo entero.

Por ejemplo, desde que Barney y sus promotores de Wall Street impusieron el rescate financiero y le inyectaron un chorro de billones de dólares por la cañería con la "emisión cuantitativa", la tasa de mortandad se disparó. Desde el 2008, se duplicó el número de niños sin hogar, y las muertes relacionadas con sobredosis de heroína aumentaron a más del 250%. La cantidad de estadounidenses que está en la pobreza ha crecido desde 37 a 47 millones de personas durante la presidencia de Obama; el número de personas que reciben cupones de alimentos aumentó de 28 millones a 47 millones; y ahora uno de cada cinco niños vive debajo del nivel de pobreza. El desplome del precio del petróleo ya está golpeando a la burbuja de la fracturación hidráulica (fracking), lo que ha puesto en riesgo a las inversiones petroleras, al mercado de bonos chatarra, y todo lo demás.

Barnum Bailey se empeñó en impedir la restauración de la ley Glass-Steagall, que hubiera evitado el crecimiento de la burbuja cada vez mayor, y el colapso físico, y forzó intencionalmente la aprobación de la Ley Dodd-Frank (que debiera llamarse Frankly-Deadly, o sea, francamente mortal!) diseñada para que fracasara, mintiendo a nombre de Wall Street, y en contra de la voluntad del pueblo. Sin embargo, como lo pronosticó Lyndon LaRouche, estas condiciones económicas no son más que un débil preludio de la implosión económica que está lista a detonar a principios del 2016, cuando se active el detonante del "rescate interno" en Europa y en Estados Unidos (por cortesía de la Ley Dodd-Krank).

Este peligro que nos acecha solo se puede comparar con lo sucedido al final del Renacimiento, cuando el satanismo tomó el control del liderato de las iglesias en Europa, y se aplastó la noción superior de la esencia divina de la humanidad. Hoy somos testigos de eso, cuando ven al Papa actual someterse al fraude satánico de la monarquía británica del calentamiento global causado por el hombre, un fraude diseñado con la intención de fomentar la reducción de la población mundial, y para socavar el reconocimiento general de las facultades creativas de la humanidad.

Barney Frank es un criminal, es un maldito perverso y degenerado, y nunca se le debió haber permitido tener un cargo en el Congreso. Y sin embrago, los actuales miembros del Congreso y los candidatos presidenciales ¿utilizan todavía sus consejos para establecer el estándar legal en este país? ¡No deberían darle ninguna autoridad! El Congreso debe reconocer que los procedimientos legales se deben sustentar en una norma superior: la del derecho natural, que no está escrito por el hombre.

Es posible que los congresistas superficiales digan: "Miren, ya tomamos una decisión, y la llevamos a los libros, y eso por lo tanto es ley". No, ¡eso no es cierto! De hecho, realmente la humanidad no hace la ley a la cual todos estamos sujetos. La ley es la necesidad de que la especie humana progrese. Si la especie humana no progresa en su desarrollo y fructificación, ¡entonces se ha violado la ley!

Dodd-Frank es traición y se debe derogar, en tanto que las medidas de emergencia económica como las de Franklin Roosevelt se deben llevar a cabo en el corto plazo. ¡Hay que restablecer la Glass-Steagall! Cerrar a Wall Street, ¡no la necesitamos! Luego podemos lanzar a sus títeres Obama, Hillary Clinton, Trump y Barney Frank al sumidero al cual pertenecen.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

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