Macri de Argentina quiere deshacer los acuerdos con China para infraestructura; se alinea con los ambientalistas de la reina

29 de diciembre de 2015

29 de diciembre de 2015 — El Presidente de Argentina Mauricio Macri, propiedad de Londres, hace maniobras aceleradas desde su toma de posesión el 10 de diciembre para poner de nuevo a su país bajo la férula de la reina británica y de su títere Barack Obama.

Según el diario Clarín del 27 de diciembre, un diario también pieza de la City de Londres, en una reunión que se llevó a cabo el 21 de diciembre, Christine McDivitt, la viuda del recién fallecido ambientalista estadounidense Douglas Tomkins, y con Sofia Heinonen, jefa del Conservation Land Trust de Tomkins, Macri les dijo que trataría de parar la construcción del gigante complejo hidroeléctrico Kirchner-Cepernic en la provincia de Santa Cruz. En el 2014, la ex Presidente Cristina Fernández de Kirchner y el Presidente chino Xi Jinping, firmaron un acuerdo para construir el proyecto, cuya construcción ya se inició, financiada por el China Development Bank Corp., el Banco Industrial y Comercial de China, y el Banco de China Ltd.

El proyecto hidroeléctrico fue uno de los varios que Cristina Fernández firmó con China, miembro de los BRICS, con lo cual provocó la furia de los ambientalistas controlados por Londres, fanáticos de la despoblación. Ahora Macri se ha rodeado precisamente de esas turbas. En un discurso que dio ante un grupo de empresarios hace dos semanas, según informa Clarín, Macri juró que sería “implacable con los que no cuidan el medio ambiente”. En la reunión del 21 de diciembre estuvo presente su Ministro del Medio Ambiente, Sergio Bergman, quien ha declarado que la encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco será la guía de sus actividades ambientalistas. Bergman ha nombrado a varios ambientalistas a puestos en su ministerio, como el jefe de la rama local del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) que se llama Fundación Vida Silvestre.

Según se informa McDivitt y Heinonen le dijeron a Macri que las presas hidroeléctricas eran “una aberración”, que causaría daño ambiental irreparable y que pensaban que se podría producir mejor energía de manera más barata, menos dañina y más eficaz. Fue en ese momento en que, según el mismo informe de Bergman, Macri dijo: “Vamos a intentar pararlas”. Este no es el único proyecto que tratará de detener. Según Diego Guelar, el nuevo embajador de Argentina en China, van a revisar todos los acuerdos firmados con China porque supuestamente carecen de “transparencia” y son “secretos”.