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A eliminar a Londres o no habrá control sobre el derrumbe

21 de diciembre de 2015
El príncipe Carlos de Gales y Barack Obama

22 de diciembre de 2015 — En diálogo con colegas el domingo 20, Lyndon LaRouche resumió la crisis estratégica global en términos precisos: Se tiene que eliminar el poder de Londres y del imperio británico inmediatamente, o si no, toda la región transatlántica, comenzando con Estados Unidos, se hundirá rápidamente en un caos incontrolable. Se tiene que afirmar una medida de control, y esto significa acabar con el poder del imperio británico, que controla a Obama.

El problema es que las personalidades descollantes dentro de las instituciones gobernantes en Washington, comenzando con el Congreso de Estados Unidos, que ya debieron haber tomado medidas efectivas en contra de Obama, no han actuado. Obama conduce todavía sus reuniones de asesinatos del martes, a pesar del hecho de que está degenerándose a una tasa acelerada. La monarquía británica sigue siendo la institución que gobierna sobre la región transatlántica.

Rusia, señaló LaRouche, es diferente, y también China es diferente. Estas son naciones que colaboran y procuran extender la colaboración. Pero hay problemas serios, empezando con el problema de proporcionar agua y alimentos adecuadamente. Rusia y China, hoy en día, son las únicas potencias eficaces, para actuar potencialmente contra el poder que queda del imperio británico y de su pieza, el Presidente Obama.

En efecto, declaró LaRouche, las fuerzas del 11-S tienen el control de Estados Unidos. No hubo los ataques suficientes contra el aparato anglo-saudí que llevó a cabo el 11-S. Como resultado, las fuerzas de Bush y de Obama tuvieron las manos libres. Si se puede aplastar el legado de la monarquía británica y sus operaciones de Bush y Obama, Estados Unidos y la mayor parte del mundo se pueden salvar.

LaRouche destacó que el centro de la lucha contra la tiranía británica, que está representada en Busha y Obama, se ha de hallar en Manhattan y lugares aledaños. Esta cuestión se hizo patente este fin de semana con los dos conciertos del Instituto Schiller donde se presentó el Mesías de Handel, en Brooklyn y en Manhattan. En conjunto, asistieron mil personas a los dos conciertos, con un cupo completo en ambos sitios. El respaldo efusivo a los conciertos y la idea del vínculo entre la cultura clásica, la ciencia y la lucha política por el relanzamiento del Sistema Americano, ilustra el hecho de que hay un núcleo dentro de la población estadounidense, con centro en Manhattan y partes del norte de California, en particular, que puede salvar a la nación. Las cualidades especiales de los ciudadanos descollantes de esas regiones se pueden desparramar por todo el país, pero solo con el foco del espíritu de Manhattan y de su activación.

El derrumbe de todo el sistema está en plena marcha. La carnicería global solo se puede detener con un avance dramático en Estados Unidos, comenzando con la eliminación de Wall Street y el restablecimiento de la ley Glass Steagall. Tiene que suceder antes del crac, y eso puede suceder en cualquier momento, empezando ya. Esto no es propaganda ni consigna. El 1 de enero, entra en vigor el régimen de "rescate interno" (el robo de los depósitos a los ahorristas para salvar a los bancos) en toda Europa. El mismo día, Puerto Rico va a caer en incumplimiento de pagos por $1,400 millones de dólares de deuda a los fondos buitre.

O se impone la Glass-Steagall ya, o el resultado será el caos, por toda la región transatlántica, y bajo tales circunstancias, es casi una certeza de que las fuerzas del imperio británico se lanzarán en una guerra con Rusia y con China.