El "fundamentalismo ecológico" del presidente argentino y el pensamiento "medieval" detrás de los ataques a los acuerdos infraestructurales con China

2 de enero de 2016

El "fundamentalismo ecológico" del presidente argentino y el pensamiento "medieval" detrás de los ataques a los acuerdos infraestructurales con China

2 de enero de 2016 – Detrás de la reciente declaración del presidente neoliberal de Argentina, Mauricio Macri, en el sentido de que pretende detener el acuerdo chino-argentino para construir el complejo hidroeléctrico Kirchner-Cepernic en la provincia de Santa Cruz en la Patagonia argentina, está el "fundamentalismo ecológico" y el pensamiento "medieval" que domina al gobierno del presidente neoliberal Mauricio Macri, señaló el presidente de la organización predesarrollo argentina y a favor de la energía nuclear, Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), Federico Bernal, en un artículo publicado el 18 de diciembre. El proyecto de $4,700 millones de dólares, que ya está en marcha con el financiamiento chino, le sumará 1,740 MW a la red de electricidad nacional y proporcionará empleo a miles de personas.

La ex Presidente Cristina Fernández de Kirchner se refirió al artículo de Bernal en varios tweets que publicó el 31 de diciembre, en donde señaló la reunión que tuvo Macri el 21 de diciembre con la viuda del ambientalista estadounidense Douglas Tomkins, durante la cual Macri dijo que "vamos a intentar parar" la construcción de las presas hidroeléctricas, según informó en su momento el diario Clarín. El finado Tompkins paso años comprando terrenos en Chile y en Argentina para convertirlos en territorios naturales "protegidos".

Macri no solo ataca al proyecto hidroeléctrico, advierte Bernal, sino también al programa de energía nuclear de Argentina, para sustituirlo con energía eólica y solar. El ministro de Energía es el ex presidente ejecutivo de Shell Oil, y sus subalternos son principalmente empresarios del sector privado vinculados a corporaciones de energía y petróleo nacionales y multinacionales. Bernal señaló también que detrás de la mayoría de los funcionarios del Ministerio del Medio Ambiente, se halla "Greenpeace (fuertemente vinculada a Shell, entre otras), y la World Wildlife Fund (financiada por la realeza británica-holandesa)", entre otros.

El intento de acabar con los grandes proyecto de infraestructura de Argentina que se están construyendo ahora en colaboración con los miembros del BRICS, China y Rusia, no puede pasar desapercibido, subrayó Bernal. Los argentinos debemos ponernos de pie y defender el verdadero interés nacional. O si no, la combinación del "fundamentalismo ecológico" en el Ministerio del Medio Ambiente y la industria petrolera que controla el Ministerio de Energía —concluye Bernal— le darán a Macri las herramientas "para convertir al sector energético en una mercancía más". Los argumentos ambientalistas que empleará para justificar sus acciones, son en realidad "medievales", agrega Bernal, pero serán la "punta de lanza de la avanzada cultural para la desnacionalización y reprivatización de la energía, apelando al cambio climático, a Fukushima y a Chernóbil".