16 de diciembre de 2011 — En una entrevista con el periódico Argumenty I Fakty de ayer, el secretario del Consejo Nacional de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev, dijo que Moscú no tenía ninguna duda de que Rusia y China son el blanco del sistema europeo de misiles antibalísticos de los Estados Unidos y la OTAN. "Cálculos muy convincentes de nuestros expertos", explicó Patrushev, "dejan muy en claro que los argumentos sobre la amenaza para EU y Europa desde Irán o Corea del Norte son invenciones. Al mismo tiempo, es evidente que el sistema AMB de los EU está dirigido contra Rusia y China. Lo que es más, el plan para desarrollar más el sistema incluye traer un sistema antimisiles basado en barcos cerca de las proximidades de la costa de Rusia, así como el emplazamiento de radares del sistema ABM cerca de nuestras fronteras".
Patrushev repitió lo que declaró el presidente Dimitri Medvededv el 23 de noviembre en su mensaje a la nación sobre este asunto, lo cual ha sido presentado varias veces también por el ministro de Relaciones Exteriores Sergei Lavrov y por el embajador de Rusia ante la OTAN, Dmitri Regozin: "A pesar de la naturaleza obvia de nuestros razonamientos, nuestros socios estadounidenses no están de acuerdo con ello y se rehúsan a darnos una garantía legal obligatoria de que los misiles no estarán dirigidos contra Rusia. Todavía hay tiempo para las negociaciones, pero cada vez queda menos y menos"
Rogozin preguntó recientemente en una declaración televisada: "¿Cómo podemos nosotros estar en calma cuando una infraestructura militar ajena, la infraestructura militar de EU, ha llegado al área del Mar Negro?". Así mismo, las agencias de noticias rusas citaron las declaraciones del general Nikolai Makarov, jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas rusas, quien declaró: "El desarrollo y el despliegue de la defensa antimisiles está dirigido contra la Federación Rusa. El desarrollo de ese sistema de defensa de misiles sin duda alguna debilita nuestra capacidad de disuasión nuclear". El general Makarov se burló de las afirmaciones de Washington y de sus aliados, las cuales calificó de insinceras, en el sentido de que los planes para instalar elementos de defensa antimisiles en Europa no tenían nada que ver con Rusia. "Eso no es así", dijo.