28 de abril de 2010 (LPAC) - A pesar de sus relaciones extremadamente cercanas con China y varios de los dirigentes más altos de China, Goldman Sachs ha sido denunciada por vender derivados a compañías respaldadas por el gobierno que amenazan con costarle a las compañías miles de millones de dólares en pérdidas, nomás que el gobierno se niega a pagar.
A fines del año pasado, la Comisión de Administración y Supervisión de Activos del Estado de China (SASAC) intervino a favor de varias compañías chinas en acciones legales en contra de bancos extranjeros (especialmente Goldman) en unos acuerdos con derivados. Por ejemplo, Goldman, a través de su subsidiaria J. Aron, le vendió derivados a la compañía Eléctrica Shenzhen Nanshan en el momento más álgido de las fluctuaciones en el precio del petróleo, dejando a la compañía con $80 millones en pérdidas cuando cayó en plomada el precio del combustible.
Li Wei, vicepresidente de SASAC, argumenta que las compañías perdieron $1.7 mil millones en los contratos con derivados con valor de $18 mil millones, y que las perdidas estaban "estrechamente asociadas a los productos intencionalmente complejos y altamente apalancados que promovieron fraudulentamente los bancos de inversiones internacionales con intenciones malignas".
El Telegraph dice que Goldman se negó a comentar, pero que el asunto todavía está activo.