Proceso de huelga política de masas en California, blanco de provocadores | LaRouche Political Action Committee

Proceso de huelga política de masas en California, blanco de provocadores



1 de marzo de 2010 (LPAC).- Informes calificados desde California indican que el fermento de huelga de masas entre los estudiantes, facultativos y trabajadores de la educación en el estado está creciendo rápidamente, y se convierte en blanco de provocadores profesionales, para descarrilar un movimiento político serio.

El enojo de los estudiantes se ha venido acumulando durante meses, debido a los aumentos en las cuotas, los recortes en los préstamos y ayuda, y la reducción del profesorado y clases. Hay 550,000 estudiantes en el sistema de la Universidad de California (UC)-Universidad del Estado de California (CSU). Las alzas de las colegiaturas de los tres últimos años son de más del 30% y el número de estudiantes en ser admitidos se ha reducido.

Ahora, se cierne otro recorte por $20,000 millones de dólares, y los estudiantes ven cómo desaparece su futuro. Esto ocurre en el contexto de todo un estado que se hunde en la ingobernabilidad, eliminando servicios, vivienda y empleos.

Las principales organización estudiantiles se han unido a asociaciones de maestros, para planear manifestaciones a nivel estatal para este 4 de marzo en contra de mayores recortes. Se les unirán asociaciones de trabajadores estatales y trabajadores universitarios. Los informes de algunos cables indican que otros campus en otras partes del país se van a solidarizar —quizá unos 100— aunque esto no se ha confirmado.

Entran los provocadores. Los disturbios del jueves estuvieron encabezados por los colectivos anarquistas que estuvieron metidos en las manifestaciones violentas en las conferencias del OMC (Organización Mundial del Comercio) y el G-8. Por lo menos la mitad de los 200 involucrados pertenecían a estas pandillas (autonomisti), en tanto que otros eran estudiantes borrachos que andaban de parranda y se vieron mezclados en la acción.

Esta provocación ha provocado miedo de parte de los organizadores estudiantiles de que futuras manifestaciones pudieran ser ocasión para la violencia. Por lo tanto, esto destaca la importancia de que el movimiento de LaRouche tome un papel de liderato en dirigir políticamente el fermento.